jueves, 6 de marzo de 2008

Je ne suis pas un voleur!

(...)
- Ah, sí, yo me encuentro muy bien
- Y en plena fertilidad
- ¡Pues también! ¡Vamos, creo yo! Hombre, supongo que algo siempre se pierde: los oídos, el colmillo, el pelo...
- La imaginación
- ¿La imaginación? Bueno, pero... también se ganarán otras cosas, ¿no?
- Mala leche, reumatismo, colesterol...
- Sobre todo mala leche... algunos. Y digo yo que algo de experiencia. ¡Y bienestar, joder! ¿Pues que ahora no vivimos mejor, eh?
- Sí, eso sí. Bueno, menos mal que perdemos memoria
- ¿Tú haz perdido la memoria? Pues yo la debo tener de elefante
(...)

(Pequeño diálogo extraído de la película Los Paraísos Perdidos (1985) de Basilio Martín Patino)



Aclaro que...
a) No sé francés. Nada.
b) Las cosas propias "posteables" deberán ser pulidas antes de ser publicadas y posteo esto porque me dio lástima por el pobrecito blog, más que abandonado en el último tiempo.
c) Me gustaría armar un weblog lleno solamente de frases ajenas. Tal vez algún día...
d) Post dedicado a Manuel, que hace poco me recordó que existía esta página. También se lo dedico a mi tío Alfonso de Chapadmalal, a mis gorriones greco-romanos y a Windom Earle, que tanto me ha hecho sufrir por segunda vez en estos últimos días. Y a todos los que me conocen (o sea, cinco o seis personas).

jueves, 14 de febrero de 2008

Cuando no sabés quién es quién en la foto...

...es terrible.


(Anotación mental: tengo que escribir un libro llamado "La Incomparable Estupidez de Desinstalar el Hardware de Audio Pensando Que Es un Códec").

Ojalá mañana venga el técnico.

viernes, 1 de febrero de 2008

This Blog Is (Almost) Empty Now

Mientras escuchaba a Donald Fagen cantar que "Daddy don't live in that New York City no more" y hacía un parate entre dos cuentos de Retrato del Artista Cachorro de Dylan Thomas y miraba a mi gata tomar fresco cerca de la ventana y moría de calor y admiraba la fotografía de Michael Haneke que adorna el escritorio de mi PC y tragaba con ahínco varios sorbos de mate helado, se me ocurrió que sería buena idea comentarle al vacío que en cualquier momento este blog, al igual que pequeños discos rojos..., va a volver a llenarse de letras nuevas.

viernes, 30 de noviembre de 2007

Hielo

agua fría
cristalina
derretida
no saldría
tan herida
ni sabría
que eres fría
agua mía
pura vida
escalofría
sin lamidas
mil mentiras
agua fría
analogía repetida
por Marías
encendidas
Carolina
tan marina
siempre fría
desvestida
corrompida
tantas vías
desprendidas
sal mordida
enfermiza
engendraría
tanta cría
infinita
sin salida
y escondida
aclararía
la caricia
pretendida

jueves, 29 de noviembre de 2007

Una Chica Escondida en Mi Cabeza

Te encanta inscribirte en los portones
Y pelear por tus hombros, que se pelan en agosto
Y espiar a tus hombres, que se pelean
(Y no por la primavera, que está a la vuelta de la esquina)

Es curioso: contra eso no puedo hacer nada, pero contra lo otro tampoco
Por eso me siento y espero que te canses de esperarme y aparezcas corriendo
De acá, no me muevo
Yo no me inscribo en peleas. Todavía
(No sé firmar bien)

Plumaje (o Por Qué No Atravesar Ese Espejo)

Las paredes están mejor pintadas de noche, pero la espontaneidad del piso reluce a la perfección los sábados a las once y veintidós, cuando el sol, que camina por sobre el techo del vecino de enfrente, se cuela por debajo del cúmulo de antiguas hendijas horizontales de la persiana gris, en ese sector de la ventana que separa a mi habitación de una selva.

Varias Palabras Desesperanzadoras

En una casona jugaban los críos
Raspaban las latas, caían al río
Lloraban perdidos, nadaban ahogados
Rodaban y el piso se abría a sus costados

Arriba en el living cortaban los trajes
Feroces salvajes de brazos fornidos
Oían aullidos, recordaban viajes
Los críos aullaban, sangraban perdidos

Transcurrieron siglos de gran retroceso
Los chicos de chicos pasaron a gritos
Perdidos en medio de amargos decenios
Sin risas, ni abrazos, ni besos, ni mitos

Después de eones de cargas pesadas
De muertes tan vanas, de melodías sosas
Salpican las fuentes que están tan cargadas
De nudos trabados y espinas de rosas

lunes, 26 de noviembre de 2007

sábado, 24 de noviembre de 2007

Omega, maestro

La Divina Oquedad, la serie que Rodrigo Terranova publicó viernes tras viernes durante los últimos dos años en el weblog Historietas Reales, llegó a su fin. Desde acá un abrazo enorme y un agradecimiento a Rodrigo por tantas tiras fabulosas, con guiones impecables y magníficamente ilustradas.

* Por acá se puede chequear La Divina Oquedad completa.
* Por acá se puede acceder a un blog con otras obras de Terranova.



(Ya sé. Viene muy pobre este blog. Ya aceleraré y se llenará, pasa que estoy estudiando mucho. O algo así.)