jueves, 18 de junio de 2009

Regreso ochentoso (primer y último posteo sobre un jueguito electrónico)

¿Alguien se acuerda del Lode Runner? Informo o refresco la memoria: era un juego de Family Game, parece que creado en 1983, que consistía en un personaje que debía aprisionar a sus enemigos (que lo perseguían porque sí, obvio, porque la gente es mala) en agujeros hechos en el piso, mientras buscaba varios montículos de oro que se encontraban dispersos por el escenario. Cuando recogías todos los montículos, ganabas; si te atrapaba uno de los "tipos malos", perdías. Sencillo, con gráficos bien básicos, cálido y nostálgico.

Lo gracioso del asunto es que en Wikipedia encontré la portada original del juego, editado por Brøderbund Software, un nombre que a los fanáticos de estas cosas le debe decir mucho, pero que a mí me puede hacer acordar a algún director de cine sueco y poco más. Bueno, la cosa es que el dibujo está mucho más cerca del Tomb Raider, del Quake II o de la portada de algún Elige Tu Propia Aventura, que del entretenimiento humilde y pobretón -retrospectivamente, de más está decirlo- que el Lode Runner en realidad era. ¡Una adaptación contemporánea del Lode Runner ya, gente de Brøderbund*! ¡Esa portada tiene toda la pinta!



* Consideremos un detalle muy menor el hecho de que la empresa no existe desde hace varios años.

domingo, 24 de mayo de 2009

Minimal x 3

No queda nada en que creer, ni nada que crear
Caminos que he de recorrer, van a ningún lugar
Pero este valle es de lágrimas amargas

No es la ciudad, no es la desilusión
Es esa especie de teatro en el
decir que sí, cuando se siente no
y así olvidarnos que la muerte espera al fin
y el tiempo es lo único que corre en contra de mí

Saber que nada importa ya y todo cuenta igual
Sentir que esto ya pasó
No poder olvidar el almaherida

El Almaherida
(en Flopa Manza Minimal, 2003)



Sigo el camino del cruel desatino,
yo voy para allá
Donde me lleve este vientodestino
en esta vidamar

Mi alma mira hacia el sur
Soy de allá

Y allá es donde vuelvo, tus ojos un puerto
Me quiero bajar
y echar mil raíces y juntos felices
por este camino viajar

Yo te debo aprender
mucho más

Y en esta noche en que te pienso desde lejos
cuento los días que me quedan
por pasar
sin vos

Vientodestino en Vidamar
(en Convivencia Sagrada, 2001)



Hondo en tu luz
me hundo y vuelvo a empezar
Puedo elegir desistir y morir, ser feliz así
o renacer, ser niño y solo crecer,
ser uno más bajo el sol y dar fruto al fin

No digas no cuando estoy mirando las estrellas
son mi versión libre de dios
y el cielo azul, de tan oscuro las hace más bellas
o será que estamos unidos los dos
Descansa aquí, en mis brazos duerme nena buena,
hasta que nos despierte el sol

Hondo II
(en frágilinvencible, 2000)

viernes, 22 de mayo de 2009

If you want a lover
I'll do anything you ask me to
And if you want another kind of love
I'll wear a mask for you
If you want a partner
Take my hand
Or if you want to strike me down in anger
Here I stand
I'm your man

If you want a boxer
I will step into the ring for you
And if you want a doctor
I'll examine every inch of you
If you want a driver
Climb inside
Or if you want to take me for a ride
You know you can
I'm your man

Ah, the moon's too bright
The chain's too tight
The beast won't go to sleep
I've been running through these promises to you
That I made and I could not keep
Ah, but a man never got a woman back
Not by begging on his knees
Or I'd crawl to you baby
And I'd fall at your feet
And I'd howl at your beauty
Like a dog in heat
And I'd claw at your heart
And I'd tear at your sheet
I'd say please, please
I'm your man

And if you've got to sleep
A moment on the road
I will steer for you
And if you want to work the street alone
I'll disappear for you
If you want a father for your child
Or only want to walk with me a while
Across the sand
I'm your man


Leonard Cohen
I'm Your Man
(en I'm Your Man, 1988)

lunes, 18 de mayo de 2009

[...] La primera acción, A', comenzó dentro de un conjunto de circunstancias C' y produjo el estado de cosas S'; la acción repetida, A'', comienza en un conjunto de circunstancias C'' y se espera que produzca el estado de cosas S''. Es inevitable que C'' difiera de C' porque la experiencia de que A' logró producir S' pertenece a mi acervo de conocimiento que forma parte de C'', mientras que a mi acervo de conocimiento que forma parte de C' pertenecía solamente la anticipación vacía de que tal cosa sucedería. De modo similar, S'' diferirá de S' como A'' de A'.

Esto es así porque todos los términos -C', C'', A', A'', S' y S''- son sucesos únicos e irreversibles. Sin embargo, exactamente aquellas características que los hacen únicos e irreversibles en sentido estricto quedan eliminadas -para mi pensamiento de sentido común- por no ser significativas para mi propósito. Cuando efectúo la idealización del «puedo volver a hacerlo», solo me interesa la tipicidad de A, C y S, sin apóstrofos. La construcción consiste, hablando en términos figurados, en suprimir los apóstrofos por no ser significativos, lo cual, dicho sea de paso, es característico de las tipificaciones de toda clase.



[...] En primer lugar, como hemos visto, es nuestra situación biográfica la que determina el problema a mano y, por ende, los sistemas de significatividades en los cuales los diversos aspectos del mundo son construidos en forma de tipos. Es, por consiguiente, inevitable que la reserva de conocimiento del actor difiera de la del observador. Ni siquiera la tesis general de la reciprocidad de perspectivas basta para eliminar esta dificultad, porque presupone que el observador y el observado comparten un sistema de significatividades cuya homogeneidad de estructura y contenido basta para el fin práctico en vista. Si no es así, un curso de acción perfectamente racional desde el punto de vista del actor puede no parecerlo para el asociado o el observador, y viceversa. [...]


El Sentido Común y la Interpretación Científica de la Acción Humana, de Alfred Schutz. En El Problema de la Realidad Social, compilado por Maurice Natanson. Editado en Argentina por Amorrortu Editores.

domingo, 17 de mayo de 2009

She says "wake up, it's no use pretending"
I'll keep stealing, breathing her
Birds are leaving over autumn's ending
One of us will die inside these arms
Eyes wide open, naked as we came
One will spread our ashes 'round the yard

She says "If I leave before you, darling,
don't you waste me in the ground"
I lay smiling like our sleeping children
One of us will die inside these arms
Eyes wide open, naked as we came
One will spread our ashes 'round the yard

Iron & Wine
Naked as We Came
(en Our Endless Numbered Days, 2004)



I’m falling in love with her
Hopelessly smitten
and strangely driven
to stop and stare and wonder
How have I been here before?
And why do I want more and more?

Each into the other, this
Plainly forbidden,
fruit that has given
form to what was private bliss
Upon reflection I find
I’m losing myself and my mind

Can I woo her through the looking glass?
This refraction of light I see
In the pool face to face we match
like ghosts, like family,
like angels
Translucent and
in-between

I’m falling in love with her
Brazenly object,
willingly subject,
as sunlight through the moon,
like a soliloquy or two
Forever as one, me and you

Patricia Barber
Narcissus
(en Mythologies, 2006)

sábado, 16 de mayo de 2009

Que nadie me diga que no ve que nos estamos yendo

No señor, el infierno ese del que hablás vos
no es peor que esta falta de amor,
y las sombras en la calle se agigantan
construyendo una noche más larga
Tu cama queda ahora a un tren y a un colectivo de mi cama
Ya dormimos bien lejos,
yo en cama abierta,
vos en cama cerrada

Que ahora volteás tus brazos
sobre una almohada dura,
que te sube la fiebre,
que caés si no te canto tu canción de cuna

Que solo mi canción aleja en fila y de a una a tus angustias,
que dormís sin pastillas,
sin ningún sacudón
si te llamo y te canto una canción

Nos rumiamos eternos
en mi canción de cuna
y ahora querés que les cante a los dos
la que fue mi canción de cuna para vos

Nos rumiamos eternos
en mi canción de cuna
y ahora llamás para que cante a los dos
la que fue mi canción de cuna para vos


Gabo Ferro
Tu Cama Queda Ahora a Un Tren y a Un Colectivo de Mi Cama
(En Canciones Que Un Hombre No Debería Cantar, 2005)

miércoles, 29 de abril de 2009

Esperable comentario pecero

Después de varias oídas, le tomé cariño a algunos temas de El Porvenir (Alada, Volverán, Sueño). Sin embargo, es una lástima que cada vez estén más lejos -y no lo digo por una cuestión temporal- los días en que podían cantar "Nadie baila, es raro mi compás / lucen perdidos / Cierren los ojos, esto es para descifrar / con los oídos".

miércoles, 15 de abril de 2009

Frío y lugares adonde ir

Se levanta de la silla y vuelve a llenar los vasos.
Ya está, anuncia. Fin de la historia. Admito que no es una gran historia.
Me ha interesado, comenta ella.
Él se encoge de hombros y va hasta la ventana con su vaso. Ha oscurecido, pero sigue nevando.
La cosas cambian, dice. No sé cómo. Pero cambian sin que uno se dé cuenta o lo desee.
Sí, es cierto, solo que..., empieza ella. Pero no termina lo que había empezado.
Y deja el tema. Él ve reflejado en el cristal cómo ella se estudia las uñas. Luego ella levanta la cabeza. Pregunta con viveza si le va a enseñar la ciudad, de todas formas.
Él asiente: ponte las botas y vámonos.
Pero se queda en la ventana, recordando. Habían reído. Se habían apoyado el uno en el otro y habían reído hasta que se les saltaron las lágrimas, mientras todo lo demás -el frío y el lugar adonde él iba a ir- quedaba fuera. Al menos durante cierto tiempo.


Fragmento de Everything Stuck to Him, cuento de Raymond Carver disponible en What We Talk About When We Talk About Love (1981). En Argentina es editado por Anagrama y se lo conoce como De Qué Hablamos Cuando Hablamos de Amor.

domingo, 12 de abril de 2009

En sesenta años, la misma semana

PARTE UNO

Cuando mis abuelos se casaron, hace unos sesenta años, se mudaron a una casa -por aquellos días imagino que joven- que queda a unas cuatro cuadras de la casa actual de mi abuela. (Mi abuelo murió hace doce años.) Desde hace mucho tiempo, mi abuela tenía interés en entrar a su antigua casa, para ver cómo estaba después de tantos años. Ver los pasillos por los cuales caminó hace tanto tiempo; las puertas, las paredes, los muebles, las lámparas. Si bien no es tímida, por algún motivo -al cual yo llamaría "orgullo"- no pensaba tocar timbre y pedir de entrar. Sin embargo, se decía ella que si un día llegaba a encontrar a su dueño actual en la puerta, y justo ella pasaba caminando, tal vez intentaría convencerlo para que la deje pasar.

Hace algunas semanas volvía de caminar alrededor de la plaza del barrio. Al pasar por la cuadra de la casa, vio a una mujer conversando en la vereda. Le preguntó si era la dueña de su antiguo hogar. La señora, tal vez de más edad que mi abuela, le dijo que sí. Mi abuela le explicó la situación, los motivos por los cuales quería entrar, y la mujer se lo permitió. Entró a la casa, descubrió que estaba muy cambiada respecto de cuando ella la habitaba, y ambas se quedaron charlando un rato largo.


PARTE DOS

Cuando mis abuelos se casaron, hace unos sesenta años, mi abuelo ya trabajaba como protésico dental. Andaba necesitando un ayudante; alguien que le lleve los pedidos, lo ayude a ordenar, y demás cuestiones. Un día mi abuela fue a un almacén del barrio, y vio que uno de los empleados era un chico de unos doce o trece años. Cuando volvió a su casa, mi abuela le comentó a su marido que le daba la impresión de que el muchacho la pasaba mal haciendo un trabajo tan pesado con tanto calor. Mi abuelo le dijo "andá a buscarlo, y preguntale si quiere trabajar conmigo". Así lo hizo. El chico aceptó, y trabajó junto a mi abuelo durante unos tres o cuatro años.


PARTE TRES

Cerca de una semana después de haber visitado a su antigua casa, mi abuela se encontraba en la puerta de su casa actual cuando vio que un auto que pasaba le tocaba bocina. El auto paró, ella se acercó, y un hombre de poco menos de setenta años le preguntó "¿se acuerda de mí?". Mi abuela dijo que sí, descubriendo en el hombre al chico que había trabajado junto a su esposo unos sesenta años atrás. Se quedaron conversando un rato, y de pronto el hombre le preguntó, "¿usted pasó hace cerca de una semana por la casa en la que vivía cuando yo trabajaba con su marido, y le pidió a la dueña de pasar a visitarla?". Mi abuela, por supuesto, le contestó que sí.

El hombre le dijo, entonces, que él hizo exactamente lo mismo tres días después que ella. Mi abuela pasó un viernes; el hombre pasó al lunes siguiente. Él también, desde hacía mucho tiempo, tenía ganas de visitar la casa en la cual había trabajado de chico. No fue poca su sorpresa cuando la dueña actual de la casa le dijo que tres días atrás había pasado, exactamente con el mismo propósito, la dueña de hacía unos sesenta años.